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15 diciembre 2011

¡Sonríe!

Seguro que tu profe está harta de decírtelo: ¡sonríe! Y es que creo que la expresión facial es muy importante en esta danza. Se puede bailar muy bien, teniendo una técnica perfecta, pero si muestras en la cara seriedad, tensión, concentración, incomodidad, ... tu baile pierde.

A mí me gusta bailar para el público, para que se lo pase bien. Y qué mejor que una cara que demuestre lo bien que te lo estás pasando bailando. Y cuando soy parte del público, igualmente me gusta ver una bailarina que transmite con su expresión facial.

Claro que la expresividad depende muchísimo de la canción. No podemos bailar un blues de Um Kalthoum partiéndonos de risa, la expresividad es otra y se debe transmitir con la cara también. Pero tampoco hay que estar enfadada con la canción ;) No sé si me explico.

En resumen, creo que hay que transmitir sensaciones cuando bailas y, a parte de las caderas, torso, brazos, etc. está tu expresión facial. Pero siempre si se siente realmente, liberándote. Si se ve forzado no será lo mismo. ¿Cuántas bailarinas hemos visto imitando a Dina, que se ve superfingido? ¿Cuántas bailarinas tiene la sonrisa estática e inexpresiva? La verdad que el único truco para la expresividad facial es... dejarla salir.

Seguro que bailar te encanta, ¡demuéstraselo al público! Para eso hay que tener confianza en una misma, bailar mucho y trabajar bien el espectáculo. Pero también disfrutar de lo que se hace. La música tiene que entrar dentro de ti y volver a salir a través de tu cuerpo (incluyendo la cara :)

Una vez que tengáis aprendida la coreo, intentad hacerla sin miraros en un espejo y disfrutándola, viviendo y sintiendo la música... seguro que acabaréis muy satisfechas de vosotras mismas.

Que conste que esto lo he aprendido a base de hacer yo misma muchos bailes donde la concentración y las ganas de hacerlo bien me impedían disfrutar. Y aunque yo pensaba que sonreía (obligándome a sonreír) la gente de confianza me decía que sí, que había bailado muy bien, pero muy seria. Pero al final creo que lo estoy consiguiendo: bailar en público con confianza.

1 comentario:

  1. Pues tienes mucha razón, Nejsret, porque es verdad que hay muchas bailarinas que se gastan una cara de vinagre mientras bailan que echa p'atras, o de cansinas, que parece que les aburre muchísimo bailar o incluso que les molesta.

    En cambio ves a otras bailarinas que disfrutan tanto con su danza, que aunque ésta no sea perfecta -¿y cual es la danza perfecta, eh?- lo percibes claramente: cómo sienten la música y cómo se les nota en la cara, sin forzar ninguna expresión.

    Pero se me hace complicado, la verdad.

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